El lugar de donde nos visita, ¿existe?

Mostrando entradas con la etiqueta Don Julio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Don Julio. Mostrar todas las entradas

8 de diciembre de 2009

etiquetando

no tiene nada que ver con el facebook.

No tengo nada que hacer y desde hace días me han estado molestando: las etiquetas. Entonces decidí ponerme a la tarea de ordernarlas y darles un poco de "formalidad"

¿por qué? porque me dieron ganas.
pero si nadie las usa, y a mí que me importa, yo las quiero así vaya. me parece que éste está mejor etiquetado así..., entonces haga su propio blog y etiquételo como le guste.

sin más cháchara, las etiquetas quedan así,

alientos: alguna reflexión de corte emo que necesita que uno le diga "dale dale, todo va a mejorar"
Argentina: algo que tiene que ver con argentina
Citas: citando algún texto que sí existe
conjunto nulo de letras: palabras aglomeradas en un orden específico, dado por algún miembro de este blog (por eso es nulo)
definiciones: cuando se define algo, como este post que define las etiquetas (entre ellas la etiqueta definiciones, que se usa cuando se define algo, como este post que define las etiquetas (entre ellas la etiqueta... ))
Don Julio: relacionado con Julio Cortázar
piezas de rompecabeza: alguna reflexión que no es de corte emo sino más bien existencial o lo que sea, que uno se queda con la duda de que no sabe qué dijo o si entendió bien qué estaba pensando
plantel: relacionado directamente con aspectos técnicos del blog, como este post que define las etiquetas (entre ellas la etiqueta plantel, que se usa con algo relacionado directamente con aspectos técnicos del blog, como este post que... )
poli-critica: cuando algún miembro critica alguna cosa porque está empurrado o porque le dieron ganas
pretencioso: fuertemente relacionado con el de arriba, cuando el miembro (o el contenido del post) se quiere pasar de listo (o chistosito)
textos inexplicables de antaño: textos que ni uno mismo entiende que no se sabe ni cuándo fueron escritos. por alguna razón un día estaban ahí, y se subieron al blog con tal de poner algo
vida: sobre la vida, sobre vivir
¿no existe?: algo que no se sabe si existe o no

gracias a este post y a las etiquetas "plantel" y "definiciones", este post (y el blog) implotará y reafirmará así su no-existencia.

12 de febrero de 2009

Cuarto de siglo de Cortázar

Hoy se cumplen 25 años desde la muerte (física) de uno de los más grandes autores de latinoamérica, cuya obra nunca perecerá en nuestra memoria. Como homenaje leamos ahora un cuentecillo suyo aunque sea...

"Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se peinan, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son."

Julio Cortázar, Amor 77

7 de febrero de 2009

La Existencia de Cortázar

"Un Cortázar inesperado"

Y bueno, al parecer Cortázar sigue sacando cosas nuevas, esta vez de debajo de una gaveta donde se encontraron, desde un discurso que dio cuando estaba en el colegio, hasta un capítulo inédito de Libro de Manuel. Ariel me enseñó el artículo que pongo ahí arriba.

Por suerte, para la publicación ya estaré viviendo en Argentina y podré comprar mi propio librito (de nada menos que por las 500 págs) de la editorial... Alfaguara, por supuesto (no es publicidad, es que en esa editorial se halla de todo de Cortázar).

Ah, la inmortalidad de Cortázar es indiscutible.

20 de enero de 2009

Relato con fondo de agua (por: Julio Cortázar) -principio-

Hoy me topé cn este cuento y no pude más que quedar totalmente envuelto en la lectura. En bastantes partes sentí q Don julio me habló directo al oído jeje. Les recomiendo a todos los ful-,meng-, zutanos q lo lean entero, xq la verdad q vale MUCHO la pena!! Acá les dejo el principio:

"No te preocupes, discúlpame este gesto de impaciencia. Era perfectamente natural que nombraras a Lucio, que te acordaras de él a la hora de las nostalgias, cuando uno se deja corromper por esas ausencias que llamamos recuerdos y hay que remendar con palabras y con imágenes tanto hueco insaciable. Además no sé, te habrás fijado que este bungalow invita, basta que uno se instale en la veranda y mire un rato hacia el río y los naranjales, de golpe se está increíblemente lejos de Buenos Aires, perdido en un mundo elemental. Me acuerdo de Láinez cuando nos decía que el Delta hubiera tenido que llamarse el Alfa. Y esa otra vez en la clase de matemáticas, cuando vos...¿Pero por qué nombraste a Lucio, era necesario que dijeras: Lucio?

El coñac está ahí, servite. A veces me pregunto por qué te molestás todavía en venir a visitarme. Te embarrás los zapatos, te aguantás los mosquitos y el olor de la lámpara a kerosene...Ya sé, no pogas la cara del amigo ofendido. No es eso, Mauricio, pero en realidad sos el único que queda, del grupo de entonces ya no veo a nadie. Vos, cada cinco o seis meses llega tu carta, y después la lancha te trae con un paquete de libros y botellas, con noticias de ese mundo remoto a menos de cincuenta kilómetros, a lo mejor con la esperanza de arrancarme alguna vez de este rancho medio podrido. No te ofendas, pero casi me da rabia tu fidelidad amistosa. Comprendé, tiene algo de reproche, cuando te vas me siento como enjuiciado, todas mis elecciones definitivas me parecen simples formas de la hipocondría, que un viaje a la ciudad bastaría para mandar al diablo. Vos pertenecés a esa especie de testigos cariñosos que hasta en los peores sueños nos acosan sonriendo. Y ya que hablamos de sueños, ya que nombraste a Lucio, por qué no habría de contarte el sueño como entonces se lo conté a él. Era aquí mismo, pero en esos tiempos— ¿cuántos años ya, viejo?— todos ustedes venían a pasar temporadas al bungalow que me dejaban mis padres, nos daba por el remo, por leer poesía hasta la náusea, por enamorarnos desesperadamente de lo más precario y lo más perecedero, todo eso envuelto en una infinita pedantería inofensiva, en una ternura de cachorros sonsos. Éramos tan jóvenes, Mauricio, resultaba tan fácil creerse hastiado, acariciar la imagen de la muerte entre discos de jazz y mate amargo, dueños de una sólida inmortalidad de cincuenta o sesenta años por vivir. Vos eras el más retraído, mostrabas ya esa cortés fidelidad que no se puede rechazar como se rechazan otras fidelidades más impertinentes. Nos mirabas un poco desde fuera, y ya entonces aprendí a admirar en vos las cualidades de los gatos. Uno habla con vos y es como si al mismo tiempo estuviera solo, y a lo mejor es por eso que uno habla con vos como yo ahora. Pero entonces estaban los otros, y jugábamos a tomarnos en serio. Sabés, lo terrible de ese momento de la juventud es que en una hora oscura y sin nombre todo deja de ser serio para ceder a la sucia máscara de seriedad que hay que ponerse en la cara, y yo ahora soy el doctor fulano, y vos el ingeniero mengano, bruscamente nos hemos quedado atrás, empezamos a vernos de otro modo, aunque por un tiempo persistamos en los rituales, en los juegos comunes, en las cenas de camaradería que tiran sus últimos salvavidas en medio de la dispersión y el abandono, y todo es tan horriblemente natural, Mauricio, y a algunos les duele más que a otros, los hay como vos que van pasando por sus edades sin sentirlo, que encuentran normal un álbum donde uno se ve con pantalones cortos, con un sombrero de paja o el uniforme de conscripto..."