El lugar de donde nos visita, ¿existe?

12 de enero de 2011

Me voy

Gracias por participar.

Sound source

Buenas amigos inexistentes...pues ahora buscando entre otras cosas el sonidito que hacen algunos trenes alemanes al aproximarse a una estación me encontré con esta página que está bien interesante, aunque todavía no tan desarrollada. Se trata de una base de datos de sonidos con una gran variedad de procedencias que sin duda se pueden incluir de manera interesante en producciones musicales. El nombre es sound source y bueno parece que es abierta, sin costo pero que se rige bajo las leyes de propiedad creativa común o algo por el estilo. No estoy bien seguro de qué es lo que eso implica, pero bueno, lo que sí sé es que si necesitan efectos de sonido gratis y no piensan hacer dinero con ellos no hay problema con bajárselos de esta página. Espero que les sea útil o bueno, aunque sea que se diviertan un poco probando las cosas que tienen...

URL: http://soundsource.servus.at/index.php?lang=en

Palabra del día

impertérrito, ta.

(Del lat. imperterrĭtus).

1. adj. Dicho de una persona: A quien no se infunde fácilmente terror, o a quien nada intimida.

10 de enero de 2011

Palabra del día

cribar.

(Del lat. cribrāre).

1. tr. Limpiar el trigo u otra semilla, por medio de la criba, del polvo, tierra, neguilla y demás impurezas.

2. tr. Pasar una semilla, un mineral u otra materia por la criba para separar las partes menudas de las gruesas.

3. tr. Seleccionar rigurosamente.



Por lo visto me hace falta un poco más de criba en mis pensamientos antes de decirlos...

7 de enero de 2011

Jam sobre hielo

Después de salir ayer de la biblioteca a las 10pm, luego de trabajar en mi essay y vagar mucho por los pasillos, me dirigí a una reunión de "esparcimiento" y "relajación" donde los brevajes etílicos, en cantidades respetables, prometían pasarla bien. Estuvo tranquilo, pero lo que vino después fue algo que nunca había hecho y siempre había deseado. Formé parte de un Jam, o dicho de otra forma, una improvisación musical. Fuimos a un bar de esos que son medio oscuros y no tan caros. Lugar perfecto. Luces ténues, gente borracha y lo mejor: instrumentos a la disposición de los clientes. Yo, por desgracia, no sé tocar ninguno de ellos, pero si hay algo que he hecho toda la vida es reproducir sonidos con la boca e inventar cosas. así que bueno me monté a la tarima, tomé el micrófono; mi compañero de la universidad tomó las batacas y comenzamos a "Jamear" sólo con batería y voz. Claro, habíamos pasado saludando al viejo amigo Watson antes del bar y ya sabemos que ese tipo siempre nos contagia de su creatividad. Fue una experienacia INCREIBLE. En un principio costó agarrar la onda, pero una vez ahí empezó a surgir algo interesante. Distintos tipos de silbidos, sonidos que hago con la boca y las manos y voces algo "CRIPI" quedaban bien. Luego vino un tipo a tocar la guitarra ¡y ahí se armó! Tocamos un como medio blues medio rap no sé...pero lo interesante es que en mi mente se empezó a encender la creatividad lírica. Comencé a cantar sobre un tema muy relevante estos días por acá: el puto hielo en las aceras y calles. En serio, un segundo de descuido y te caés. Yo ayer me caí y eso como que me vino a la mente y surgió una letra acerca de eso al ritmo de lo que mis colegas tocaban que sonaba buenísimo (al menos para mí pues). Bueno creo que ahí se termina la historia...pero me siento diferente desde ayer. Creo que fue como perder la virginidad. Perdí mi virginidad musical. Espero que ayer haya sido el comienzo de algo...

6 de enero de 2011

Panarquismo

Entre los oscuros pasadizos la biblioteca, bueno, pasillos comunes y corrientes pero llenos de tanta información desconocida que puede abrumar a cualquiera, me crucé así por casi demasiada casualidad con un libro, tan desconocido para mí como todos los demás. Iba caminando como siempre y por algún motivo mi vista se desvió hacia abajo y el nombre "Panarchy" escrito en letra enorme sobre la portada del libro me llamó la atención. Así dí con este concepto que me pareció bien interesante...y un buen pretexto para reanudarme escribiendo en este espacio, pues me pareció que queda bonito con el tema de la no existencia. Y aunque sigue siendo algo/demasiado utópico, me identifico más que con el anarquismo, además de que es un sorbito menos imposible. Bueno, ya cortando el bla-bla les dejo abajo con el -muy muy resumido- artículo de la wikipedia en inglés para que los interesados lean más al respecto. Ya cuando haya ojeado el libro y sepa bien de que tratá escribiré al respecto...al menos si es interesante. Saludos...y bienvenido sea yo de nuevo a...¿a qué? Si es que esto no existe ¿Verdad? Bueno supongo que el que no había existido en los últimos meses era yo. Bueh...

Panarchism is a political philosophy emphasizing each individual's right to freely join and leave the jurisdiction of any governments they choose, without being forced to move from their current locale. The word "panarchy" was invented and the concept proposed by a Belgian political economist, Paul Émile de Puydt in an article called "Panarchy" published in 1860.[1] The word "panarchy" has since taken on additional, separate meanings, with the word "panarchism" referring to the original definition by de Puydt.[1]

De Puydt, a proponent of laissez-faire economics[1], wrote that "governmental competition" would allow "as many regularly competing governments as have ever been conceived and will ever be invented" to exist simultaneously and detailed how such a system would be implemented. As David M. Hart writes: "Governments would become political churches, only having jurisdiction over their congregations who had elected to become members."[2]

Panarchism has been embraced by some socialist, anarchist and libertarian-leaning individuals, including some of those promoting secession from existing states and those advocating creation of new micronations. Max Nettlau in the early 1900s and John Zube in the latter part of the century wrote extensively on the concept in articles found on Panarchy.Org.

Two similar ideas are "Functional Overlapping Competing Jurisdictions" (FOCJ) advocated by Swiss economists Bruno Frey and Reiner Eichenberger and “multigovernment” advocated by Le Grand E. Day and others.[3]

5 de enero de 2011

Ciento veinte millones de niños en el centro de la tormenta (fragmento)

Un regalo de parte de la comarca del mundo.
La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta. Pasaron los siglos y América Latina perfeccionó sus funciones. Este ya no es el reino de las maravillas donde la realidad derrotaba a la fábula y la imaginación era humillada por los trofeos de la conquista, los yacimientos de oro y las montañas de plata. Pero la región sigue trabajando de sirvienta. Continúa existiendo al servicio de las necesidades ajenas, como fuente y reserva del petróleo y el hierro, el cobre y la carne, las frutas y el café, las materias primas y los alimentos con destino a los países ricos que ganan, consumiéndolos, mucho más de lo que América Latina gana produciéndolos. Son mucho más altos los impuestos que cobran los compradores que los precios que reciben los vendedores; y al fin y al cabo, como declaró en julio de 1968 Covey T. Oliver, coordinador de la Alianza para el Progreso, «hablar de precios justos en la actualidad es un concepto medieval. Estamos en plena época de la libre comercialización ... » Cuanta más libertad se otorga a los negocios, más cárceles se hace necesario construir para quienes padecen los negocios. Nuestros sistemas de inquisidores y verdugos no sólo funcionan para el mercado externo dominante; proporcionan también caudalosos manantiales de ganancias que fluyen de los empréstitos y las inversiones extranjeras en los mercados internos dominados. «Se ha oído hablar de concesiones hechas por América Latina al capital extranjero, pero no de concesiones hechas por los Estados Unidos al capital de otros países... Es que nosotros no damos concesiones», advertía, allá por 1913, el presidente norteamericano Woodrow Wilson. Él estaba seguro: «Un país -decía- es poseído y dominado por el capital que en él se haya invertido». Y tenía razón. Por el camino hasta perdimos el derecho de llamarnos americanos, aunque los haitianos y los cubanos ya habían asomado a la historia, como pueblos nuevos, un siglo antes de que los peregrinos del Mayflower se establecieran en las costas de Plymouth. Ahora América es, para el mundo, nada más que los Estados Unidos: nosotros habitamos, a lo sumo, una sub América, una América de segunda clase, de nebulosa identificación.

Es América Latina, la región de las venas abiertas.

Eduardo Galeano

3 de enero de 2011

Autoanálisis bloguesco I

A principios de noviembre empecé a escribir un autoanálisis basado en las entradas publicadas en el blog. Tanto el análisis y mis digresiones se volvieron tan extensos que comencé a poner fechas a cada ocasión en que escribía. Durante el transcurso del mes, lo que comenzó como el post explicando mi ausencia de cinco meses se convirtió en mi actual diario. Y resulta tan catártico y tan liberador escribir ahí que lo estoy continuando, siendo el "proyecto" al que más me he dedicado.

Ahora, mientras me duchaba, como tantas otras fantásticas conclusiones que tengo mientras me estoy duchando (tal vez hay algo en el masajeo del cabello que permite una mejor recepción de ideas), me di cuenta que estoy entrando en una nueva etapa/período de mi vida. Es el primer período independiente de mi crisis de fin de año, ocurrida a finales de 2009.

En realidad, la crisis es sólo el epítome de un problema concebido unos cinco meses antes. Los dos últimos períodos giran directamente alrededor de él; el primer período está relacionado sólamente en que finaliza con la concepción. He logrado explicármela (aunque aún no estoy completamente satisfecho) por medio de tres períodos. Cariñosamente los he llamado Intelectualoide arrogante (el primero), Depresivo en estado de crisis (el segundo) e Indiferente melancólico (el tercero y último).

La crisis es un evento en mi vida que nunca podré comprender. Cuando regrese a reflexionar sobre ella de nuevo seré capaz de remover el velo que me impide observar lo que ocurrió. Pero el problema es que detrás de ese velo hay otro y cuando remueva ese otro siempre habrá uno más. Y así sucesivamente, hasta que haya removido tantos que ya no reconoceré el evento reflexionado.

Muchas cosas han cambiado a lo largo del año. Mucho he cambiado a lo largo del año. Por primera vez en mucho tiempo puedo decir que me siento bien. No me siento permanentemente triste y he comenzado a trazar proyectos y desear cosas a futuro. Las vacaciones en El Salvador serán inconsolablemente largas pero me siento seguro pensando que algo bueno saldrá de todo esto. Al volver acá noté que me he reconciliado con mi familia, dejando atrás muchos resentimientos que estaban causándome cáncer. He comenzado a sentir cosas que pensé que no volvería a sentir y al mismo tiempo son sensaciones nuevas. También estoy comenzando a disfrutar los cambios que me llevaron a desembocar aquí y, a veces, agradezco que cosas terribles me hayan ocurrido; me dieron lecciones que no olvidaré nunca y me hacen lo que ahora soy.

28 de diciembre de 2010

Demiurgo

Es la entidad, semejante a un artesano que sin ser necesariamente creadora es impulsora y responsable del universo. A pesar de ser creadora, no lo es en el conocido sentido monoteístico: tanto el demiurgo y el material del cual crea el universo son considerados eternos o producto de otro ser, dependiendo del sistema.



tomado de: wikipedia.

25 de diciembre de 2010

Vi un muerto

Estaba en la colonia la Cima. Su carro, una camioneta marca Isuzu color verde, estaba a un metro de él estacionada en la acera. Al otro lado de la calle estaba la policía, esperando a algún fiscal o alguna orden para remover el cadáver. Alrededor del círculo habia personas de pie, observando en silencio la muerte. Cada vez eran más los que observaban sin poder decir nada, como si el miedo les hubiera cortado la lengua. El cuerpo yacía inerte sobre la acera; lo rodeaban conos que decían PNC y cinta amarilla. Estaba cubierto con una sábana de dibujos.

20 de diciembre de 2010

Only the meek get pinched.

- We're pinched for sure.
- No way Cameron. Only the meek get pinched. The bold survive. Let's go.
- Let's surrender.
- Never.
 
 

19 de diciembre de 2010

Lo que ocurra primero

Cuando te sentás en la grama y ves el cielo, lentamente las nubes empiezan a tomar forma de cosas conocidas. Como esa nube que parece un cuerno adormecido o esa otra que es como un vidrio roto. También está aquella, que parece la nariz de un ratón.

Cuando la luna se puede ver de día, la confusión del movimiento de las nubes y sus formas hacen pensar que está moviéndose en un camino con mucho tráfico y que sólo cerrando los ojos encuentra paz en el hecho de que todo ha dejado de moverse: se ha convertido en una masa amorfa amarillosa o anaranjada por la luz que logra atravesar los párpados.

El viento empieza a susurrarte palabras cariñosas al oído y a acariciarte el pelo tiernamente en el momento en que levanta ligeramente la camisa para rozar tu ombligo y acostarse en tu pecho. La grama en tu espalda comienza a darte comezón en los brazos y en las piernas, y una hormiga sube con tenacidad tu rodilla izquierda hasta que te la quitás porque te da cosquillas o te muerde el pezón pensando que es una migaja, lo que ocurra primero.

11 de diciembre de 2010

sueño # 15 (johanna)

Ciudad sombría, ciudad extraña, ciudad solitaria. Tu ciudad se me aparece como una masa azulada de edificios altos y me siento atrapada debajo de su sombra, tan sola caminando en la acera.

De pronto, al cruzar una esquina, caravanas llenas de gente disfrazada aparecieron. Era un carnaval de máscaras y colores donde no podía reconocer a nadie. Yo seguía caminando como turista, intentando abrigarme del frío y alejarme de esa sardónica fiesta. Por momentos, en las paredes y los muros alcanzaba a ver imágenes, fragmentos de fotografías viejas o de alguna película que no había visto. Eras vos hablándome, mensajes secretos que me habías dejado en las paredes y sólo yo podría entender. Mientras las veía podía escuchar tu voz contándome algo pero no podía saber qué decías.

8 de diciembre de 2010

En una empresa multinacional (v, final)

I just can't help myself
I'm feeling like I'm going out of my head
Tears my heart into two

En esta misma fecha, hace un año, estaba empezando a trabajar en la empresa multinacional. Y recuerdo marearme de la constante luz de neón blanca, contemplar triste el sol que se asomaba en verano mientras yo estaba encerrado escuchando a una trainer contar cosas que no quería oír. Eran los días previos a mi crisis de año nuevo y estaba cayendo más bajo día a día. Y empezar a trabajar me deprimió más. Ya no tenía tiempo para estar conectado todo el tiempo, esperando que esa persona se conectara aunque sea brevemente. Me desesperaba estar atrapado seis horas, sentía que se me estaba escapando la vida mientras tomaba llamadas.

Trying to break free

Después de sobrevivir mi crisis, decidí cambiar. Decidí ser más sociable y darles una oportunidad a las personas con las que trabajaba, no reducir mis amistades a amigos en la distancia. Hice bien, porque conocí a mucha gente nueva y la pasé bien con todos. Creo que hice nuevos amigos y que varias amistades perdurarán en el tiempo. El invierno, mi terrible experiencia en la búsqueda de apartamento, mis arranques depresivos, mi ansiedad, mis problemas con la facultad, fueron mitigados por estar atrapado seis horas con un headset en la cabeza. Resulta que un trabajo es más que trabajar: es también desenvolverte en una situación y contexto nuevos. Y ese nuevo contexto probó ser el excelente escape de una realidad que no paraba de azotarme en la espalda.

Y ahora, acabó. Hace casi una semana que renuncié porque voy a viajar a mi país por tres meses. Después de un año y medio voy a darle la cara a las cosas que dejé inconclusas cuando me fui. Tengo miedo de dejar lo que he construido acá. El trabajo ha llegado a ser una parte muy importante de mi vida. Me ayudó de sobremanera a recuperarme de mi crisis; aprendí muchas cosas, más de lo que la empresa me enseñó en el entrenamiento. Me obligó a salir a la calle cuando no quería siquiera levantarme de la cama. Conocí el capitalismo siendo parte de él. Reí, sufrí, amé y odié llamadas y personas. Sentí cosas que pensé que no sentiría en mucho tiempo o tal vez nunca más. Me divertí casi todos los días. Gané mi primer sueldo. Descubrí que una empresa multinacional es más que dinero moviéndose de país en país y mano de obra barata.

What a pleasant nightmare
And I can't wait to get there again

¿Regresaría a trabajar ahí? No. No porque la experiencia haya sido desagradable, sino porque creo que ya no tendría nada nuevo que ofrecerme. Porque tampoco trabajar en un call center es lo mío (¿y para quién sí?) y porque quiero buscar trabajo en otro lugar primero. Pero eso no significa que esa puerta está cerrada por siempre. Me gusta pensar que tanto la empresa y, sobre todo, la gente que conocí ahí estarán dispuestas a recibirme cuando vuelva.

Las citas en cursiva son de una canción de Dream Theater: Strange Deja Vu.

16 de noviembre de 2010

La Culpa

¿Qué voy a hacer con la culpa? ¿Dónde la voy a guardar?

No hay basurero donde quepa, ni chimenea que la pueda quemar. No existe río que se la pueda llevar en su cauce, ni barranco que la guarde en su abismo. Mi cobardía es ahora doble: no puedo enfrentar el pasado ni su presente culposo. Y de ambos huyo, de ambos escapo; tanto he corrido que ahora no puedo parar.

¿Qué voy a hacer con la culpa? No se puede consumir, por más cigarrillos que fume. Tampoco sudar, por más ejercicio que haga. Sólo puedo pretender que no la llevo encima: olvidar que hay un enano gris sobre mis hombros susurrándome que di la espalda al sino y a causa de eso maté a quienes abandoné. Siempre me contará lo que pudo haber sido, lo que no fue por no atreverme a dar la cara.

¿Qué voy a hacer con la culpa? No tengo nadie a quién dársela, no tengo quién pueda ayudarme a arrastrarla. “No sabes lo que pesa un muerto” le dijo su abuelo a García Márquez. Pero sí hay algo que pesa más: los que aún viven. Es como si la tuviera en la mano y no pudiera soltarla, es una bola negra y viscosa que poco a poco se pega y me consume, comienza a tragarme hasta que me cubre de una capa también negra y viscosa, sin dejarme respirar. Sofoca pero no mata; sabe que la muerte sería dulce, sería expiación y libertad, la mejor escapada, la meta del cobarde que está huyendo.

¿Qué voy a hacer con la culpa?

11 de noviembre de 2010

Rabindranath Tagore

XLVI

Me abandonaste y seguiste tu camino.
Creí que lloraría por ti y que entronizaría en mi corazón tu imagen, tejida en una canción de oro puro.
Pero, ay triste suerte, el tiempo vuela.

La juventud se marchita año tras año.
Los días de la primavera son muy breves.
Las frágiles flores mueren por nada y el sabio me advierte que la vida no es más que una gota de rocío en la hoja del loto.
¿Debo olvidar todo esto para buscar a quien se alejó de mí?
Sería una locura, pues el tiempo vuela.
Venid, noches lluviosas de pies mojados; sonríe, otoño de oro; ven, abril despreocupado, que envías besos desde lejos.
Venid todos.
Amores míos, sabéis muy bien que somos mortales.
¿Es sensato partirse el corazón por quien se lleva el nuestro? No, pues el tiempo vuela.

Es agradable sentarse en un rincón solitario, soñar y escribir versos que afirmen que tú eres mi vida entera.
Es heroico alimentar el propio dolor y apartar todo consuelo.
Pero un rostro joven se asoma a mi puerta y levanta sus ojos hacia mí.
Debo enjugar mis lágrimas y cambiar la melodía de mi canción.
Pues el tiempo vuela.
________________________________________________

XXX

Tú eres la nube del crepúsculo que flota en el cielo de mis sueños.
Te dibujo según los anhelos de mi amor.
Eres mía, y habitas en mis sueños infinitos.
Tus pies se colorean con el fulgor de mi deseo, espigadora de mis cantos vespertinos.
Tus labios tienen el amargor y la dulzura de mi vino de dolor.
Eres mía, y habitas en mis sueños infinitos.
La sombra de mi pasión ha oscurecido tus ojos. Eres la alucinación de mi mirada.
Te he prendido y envuelto en la red de mis cantos, amor mío.
Eres mía, y habitas en mis sueños infinitos.

XXXI

Mi corazón, pájaro del desierto, ha encontrado su cielo en tus ojos.
Son la cuna del alba, el reino de las estrellas.
En su abismo se hunden mis canciones.
Déjamo volar en este cielo inmenso y solitario. Déjame hendir sus nubes y desplegar mis alas en su sol.

Tomado de: El jardinero

9 de noviembre de 2010

sueño # 14 (johanna, compilación -dixit-)

nuevamente soñé con vos. tenías dientes de vampiro y me decías: querés probar cómo se siente que te muerda? yo te decía que sí, me mordías el cuello y salía muchísima sangre de un color lindísimo.
_________________________

anoche soñé con vos. íbamos en un tren, y dos tipos desconocidos nos preguntaban que cómo nos llamábamos. Yo me llamaba Johanna A., vos Godo, y vos y tu nombre eran franceses. Al menos eso les dijiste.

8 de noviembre de 2010

ya casi es verano

Ya casi es verano.

Ahora amanece a las 6am y mi cuarto tiene un pequeño rango de horas en que la luz del sol le da directamente. Estoy permanentemente obligado a dormir con las cortinas cerradas si quiero levantarme después de las 8am.

Al salir a la calle, siento que me hace falta ropa, porque ahora sólo uso un sweater, una chaqueta, o ando en camiseta nomás. Las flores, como las mujeres, germinan súbitamente. Las flores reviven los parques con los colores: blanco, amarillo, verde, rojo; las mujeres con el cuerpo que mantuvieron escondido durante cuatro meses: piernas largas, faldas cortas, escote transpirado y piel bronceada. Los árboles de la acera que pasa por mi casa tienen de nuevo hojas; y la calle parece haber revivido de lo que parece fue su muerte: el invierno. Si voy a la casa de una amiga, ahora sólo tomo mis llaves y salgo: una camisa, un short y sandalias bastan.

Si ya casi es verano, si ayer hizo veintisiete grados, ¿por qué al siguiente día tiene que llover? me cagué de frío por andar en short y me mojé los pies por andar descalzo. 

... Fail?

28 de octubre de 2010

el olvido

La tierra escupe el olvido que se siembra en ella, los árboles forman frutos que se nutren de lágrimas vacías y saladas. Vuela el ave que corta el día en noche y llama al silencio entre suspiros. Ríen las ramas en ese silencio, mientras se les escapan las hojas irónicas que forman torbellinos y desertan al árbol que se ha quedado solo, con la tierra que ya lo exilia, porque ya es un árbol olvidado por sus hojas.

25 de octubre de 2010

cómo te extraño mar

La función del arte/1
 

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.

Viajaron al sur.

Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.

Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.

Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
 

-¡Ayudame a mirar!

Eduardo Galeano.

 

La inmensidad en movimiento. ella en movimiento. Todo lo que ella estaba inmóvil, en movimiento. Jugaron palabras de sorpresa en sus labios al ver el mar por primera vez, mas al preguntarle sus tíos qué le parecía el espectáculo, dijo con aire de huera importancia: "¡Me lo sabía de memoria en fotografía!..."

El viento palpitante le agitaba en las manos un sombrero rosado de ala muy grande. Era como un aro. Como un gran pájaro redondo.

Los primos, con la boca abierta y los ojjos de par en par, no salían de su asombro. El oleaje ensordecedor ahogaba las palabras de sus tías. ¡Qué lindo! ¡Cómo se hace! ¡Cuánta agua! ¡Parece que está bravo! ¡Y allá, vean..., el sol que se está hundiendo! ¿No olvidaríamos algo en el tren por bajar corriendo?... ¿Ya vieron si las cosas están cabales?... ¡Hay que contar las valijas!...

Sus tíos, cargados con valijas de ropas ligeras, propias para la costa, esos trajes arrugados como pasas que visten los temporadistas; con los racimos de cocos que las señoras arrebataron de las manos de los vendedores en las estaciones de tránsito, sólo porque eran baratos, y una runfia de tanates y canastas, se alejaron hacia el hotel en fila india.

-Lo que dijiste, yo me fijé... -habló por fin uno de sus primos, el más cantillón. (Un golpe de sangre bajo la piel acentuó el color trigueño de Camila con ligero carmín, al sentirse aludida.) Y no lo tomé como lo dijiste. Para mí lo que tú quisiste decir es que el mar se parece a los retratos que salen en las vistas de viajes, sólo que en más grande.

Camila había oído hablar de las vistas de movimiento que daban a la vuelta del Portal del Señor, en las Cien Puertas, pero no sabía ni tenía idea de cómo eran. Sin embargo, con lo dicho por su primo, fácil le fue imaginárselas entornando los ojos y viendo el mar. Todo en movimiento. Nada estable. Retratos y retratos confundiéndose, revolviéndose, saltando en pedazos para formar una visión fugaz a cada instante, en un estado que no era sólido, ni líquido, ni gaseoso, sino el estado en que la vida está en el mar. El estado luminoso. En las vistas y en el mar.

Con los dedos encogidos en los zapatos y la mirada en todas partes, siguió contemplando Camila lo que sus ojos no acababan de ver. Si en el primer instante sintió vaciarse sus pupilas para abarcar la inmensidad, ahora la inmensidad se las llenaba. Era el regreso de la marea hasta sus ojos.

Seguida de su primo bajó por la playa poco a poco -no era fácil andar en la arena-, para estar más cerca de las olas, pero en lugar de una mano caballerosa, el Océano Pacífico le lanzó una guantada líquida de agua clara que le bañó los pies. Sorprendida, apenas si tuvo tiempo para retirarse, no sin dejarle prenda -el sombrero rosado que se veía como un punto diminuto entre los tumbos- y no sin un chillidito de niña consentida que amenaza con ir a dar la queja a su papá: "¡Ah... mar!"

Ni ella ni su primo se dieron cuenta. Había pronunciado por primera vez el verbo "amar" amenazando al mar. El cielo color tamarindo, hacia el sitio en que se ocultaba el sol completamente, enfriaba el verde profundo del agua.


Miguel Ángel Asturias. (adivine de dónde lo saqué)